miércoles, 27 de marzo de 2013

Cuida tu espalda con Vodafone

A veces las empresas lo hacen bien. O al menos lo "parecen" bien. Qué mejor manera para Vodafone de trabajar su Responsabilidad Corporativa que cuidar los trastornos producidos por productos que comercializan o impulsan ellos: los portátiles. Un video muy dinámico sobre las normas que todos sabemos y nunca recordamos acerca de posturas con el ordenador. ¡Que lo disfruteis!

Por cierto, ¿alguna idea de por qué "la mano" es una mano casada? :)

miércoles, 20 de marzo de 2013

Campañas a la calle: te presento a Rosa

Reconozco cierta debilidad por las campañas de publicidad que saltan a la calle y cuentan la interacción de la marca con la gente "de a pie". Sobre todo si cuentan con un concepto fuerte que permite generar interacción directa con la gente y atención en los observadores. Ya lo hizo en su momento Afal en su campaña "Regala memoria" que comenté en este post y ahora lo hace Ayuda en Acción con la campaña Te presento a Rosa.
Una campaña sencilla y amable que permite generar doble viralidad (a través del video en Youtube y con el boca a boca de los afectados) y que como es habitual en las campañas de Ayuda en Acción, nos hace "visible" realidades impactantes de la manera más sencilla.

http://www.youtube.com/watch?v=B5yDjlAsO8I
Si os interesa ver un par de ejemplos de campañas de ONG con conceptos a mi parecer ganadores, echadle un ojo a la entrada Publicidad de las buenas personas

lunes, 18 de marzo de 2013

Que la crisis te suene a chino: buscando la oportunidad

Desde que hace ya más de 5 años empezamos a atrevernos a hablar de crisis (bueno, no todos, a algunos les costó más...), he estado oyendo hablar de su significado en japonés y cómo la palabra kiki (crisis) tiene un sentido de cambio-oportunidad.

Hoy aporto mis  (escasos pero crecientes) conocimientos de chino para contar que la palabra Crisis en chino mandarín proviene de la expresión "Oportunidad peligrosa". Es decir, un momento en el que todo se mueve de  manera drástica, suponiendo en cierto modo una oportunidad de cambio, a reinventarse, a dar un giro sustancial a la vida. Los chinos, en su infinito pragmatismo, le incluyen el sentido de peligro, de "¡ojo! lee entre líneas la oportunidad, pero no olvides el peligro". Un ying yang, un negativo positivo, aplicado a la crisis.
Incluyo "instrucciones de explicación" por si alguno quiere trasladarlo a sus conocidos. Sin copyright, porque es lunes :)

martes, 5 de marzo de 2013

Publicidad de las buenas personas

Hoy me llega a través de Linkedin una campaña de Coca-Cola en Perú llena de optimismo hacia la calidad humana de la gente (algo que parecía en peligro de extinción). Se trata de "La billetera de la felicidad", una  pieza en la que vemos cómo se deja olvidada en la calle una billetera con 100 soles (unos 30 euros, pero quizás una fortuna en Perú) con la dirección exacta del propietario muy muy cerca. El 70% de las personas que ven la billetera la llevan a su propietario. Tranquilizador, reconfortante y espero que real.




No se trata de la única campaña que nos muestra cómo los humanos, a pesar de las burradas que cometemos, decimos y pensamos, seguimos contando con un resquicio de bondad. En 2012, una de las campaña ganadoras de los Premios Eficacia fue "Experimento Comparte" de Acción contra el Hambre que, casi sin pretenderlo, demostró la tesis de que los humanos nacemos siendo generosos, que compartir es algo natural desde la infancia y que vamos perdiendo con el paso de los años.  Para mí, no sólo el concepto es maravilloso, sino la forma no planeada con la que se llegó a este resultado. Se decidió hacer un experimento con niños por parejas. Se les metía en una habitacíón con dos platos tapados sobre la mesa y se les decía que mientras volvía el monitor podían ir merendando. Al levanar los cubre platos, en uno había un sandwich y en otro no había nada. ¿Cuál pensaís que fue la reacción de los niños?



Efectivamente. Todos y cada uno de los niños (que no son todos los que aparecen en la pieza) compartieron su merienda.

El 70% devolvió la billetera. El 100% compartió el bocadillo. A la vista de estas dos campañas, me alegraría mucho pensar que sólo hay un 30% de la polación que ha olvidado que en esencia, dentro del humano hay bondad.

jueves, 14 de febrero de 2013

Empatía aplicada al conferenciante

Cada vez que me planteo asistir a una charla, me surge una duda previa: ¿me contarán lo que ellos quieran contarme o lo que yo he venido a oír? Y es que tras muchas conferencias a mis espaldas arrastro variadas decepciones derivadas de la incongruencia título-realidad. ¿Por qué creí que venía a aprender sobre Comunicación digital y salgo conociendo todo tu portfolio de productos? ¿por qué creí que iba a aprender algo nuevo y sólo he visto una sucesión de generalidades? Pues básicamente por un triple problema (exceso de expectativas, falta de gestión del tiempo y ausencia de humildad) que se resumen en uno solo: falta de empatía.

La "culpa" no es siempre del otro: el exceso de expectativas viene generado en muchas ocasiones por uno mismo. No hay que acercarse a un seminario de Comunicación Móvil gratuíto cuando uno es un experto en comunicación y ya ha tenido algunas experiencias en ese ámbito. Muy probablemente el nivel sea inferior al esperado. No hay que ir a un curso de 20 horas de analítica web para refrescar conceptos cuando se lleva trabajando con Google Analytics un par de añitos: es posible que te aburras soberanamente. Pero tampoco me parece bien llamar a un curso "Social mobile: el camino móvil al consumidor" y dedicar tres horas a comentar apps curiosas (y además cobrar). Así se genera frustración: las expectativas son un camino de ida y vuelta!

Sobre la gestión del tiempo, ¿qué puedo contar que no hayamos sufrido todos, organizadores y/o asistentes a eventos? Todo preguntas retóricas, sin respuesta. ¿Por qué si tienes 20 minutos dedicas 10 a autopresentarte y conta la historia de tu empresa si yo quería oir un case study? ¿Por qué si el ponente anterior se ha pasado 15 minutos de su tiempo, no adaptas tu discurso para al menos devolverme 5 minutos de mi tiempo? Y más importante que eso, ¿por qué el anterior ponente se ha pasado 15 minutos? ¿No lo había preparado previamente? ¿No respeta mi tiempo? o... ¿le gusta mucho oírse? Voto por la opción C, aliñada con dosis de B.

Y finalmente llego a la falta de humildad. ¿Tenemos realmente algo interesante que contar? En muchas ocasiones me he encontrado con expertos que me contaban verdaderas NBI (Nice But Irrelevent) . ¿Quién concede el título de expertos? Ante la posibilidad de dar una charla, deberíamos realizar previamente un autodiagnóstico:
- ¿Estoy preparado?
- ¿Tengo algo que contar?
- ¿Sé contarlo?
Y una vez respondidas afirmativamente las 3 (o al menos las 2 primeras y con ayuda en la última) preparar bien nuestro discurso pensando en lo que el público está interesado en escuchar.

Y aquí llego al quid de la cuestión: EMPATIZAR. La empatía pasa por ponerse en el lugar del otro y eso es fundamental cuando preparamos un curso, una charla, un discurso.  Darle al que viene a oirme lo que quiere oír, no mi película. Saber qué quiere aprender, qué expectativas trae, con qué nivel cuenta...

Ponerse en su lugar porque como oí hace muy poquito en una (buena) intervención: al humano le hace falta muy poco para forjarse una opinión de alguien y (esto ya es de mi propia cosecha) posiblemente los 5 primeros minutos de atención sean suficientes para sentirse frustrados o tremendamente interesados.

miércoles, 8 de agosto de 2012

¿Atraer repeliendo?

Por lo general, las campañas de publicidad presentan mundos mágicos, entornos de felicidad, sensualidad, atracción, lo deseado… Esa es la norma. Pero, una vez ese cartucho se ha gastado, ¿por qué no hacer uso de lo bizarro, de lo desagradable, e incluso de lo que nos da miedo o vergüenza ajena? Salirse de la norma en este sentido a lo mejor no genera ventas (habría que analizarlo) pero desde luego puede producir notoriedad.
Algo así han debido de pensar los responsables de la campaña de helados Little Baby  (una marca de helados de sabores particulares como la pizza, además de helados veganos y no-lácteos) cuando se han lanzado a crear la campaña “This Is Special Time” (Es un momento especial). Tan especial es el momento que se atraven a enseñar a un personaje cubierto de helado comiéndose a si mismo. Así contado puede parecer hasta erótico, por lo de cubierto de helado. Fin del erotismo. El hombre (¿es un hombre?) se come TEXTUALMENTE a sí mismo y en sus ojos no puedo dejar de ver un brillo de demencia desencajada que me genera… ¿horror?
Dejo las 2 piezas y juzgad vosotros mismos.
¡¡Que paseis buenas vacaciones!!! ¡Y comed helados, que son muy sanos! :)


 

martes, 20 de septiembre de 2011

Yo no sé si vende, pero desde luego este anuncio... ¡es para verlo! ¡Y reverlo!

Cuando me han mandado este link para ver el anuncio suponía que sería una pieza de publicidad sorprendente, de calidad y con un sentido especial. Y es que la persona que me lo ha pasado suele pasar cosas interesantes.
Y sin lugar a dudas es sorprendente, "tiene" calidad y sentido... sentido no sé si tiene, pero apela a los sentidos. Yo he pasado de una enorme alteración de los bioritmos a un ligero rubor de vergüenza ajena a un ataque de risa floja.

¡A disfrutarlos chicas! ¡Y gays, claro!